miércoles, 25 de mayo de 2016

La paradoja del cambio





Una de las mayores frustraciones que solo el ser humano puede provocarse es la de desear algo fervientemente y no atreverse a afrontar sus consecuencias... a moldear su mente, de forma que se obliga a permanecer estancado entre lo que ya no es y lo que desearía haber sido, en tierra de nadie, hasta que el tiempo borra la chispa inicial de ese impulso que lo llevó a querer cambiar...y acaba irremediablemente conformándose con hastío y convenciéndose de que así es feliz.

Comprendo la dificultad de romper esos moldes, de alguna forma significa seguir tu instinto mientras en la práctica actúas "en contra" o "a pesar" de ti. Y es que tu mente esta acostumbrada a unas formas y unos caminos, tú se los estás cambiando para llegar a ese nuevo objetivo y resulta que para ello tienes que cambiar..y tu cerebro con filosofía algo vaga y conservadora piensa que eso supone un esfuerzo, que cuesta, y que él está cómodo así. Por lo que con sus armas se mostrara reacio y no te lo pondrá fácil.

Pero tu alma, tu corazón, tu YO...llámalo como quieras, si lo sabe. Él si sabe lo que quieres ,por qué razón y si merece o no la pena. Es capaz de ver mas allá del esfuerzo y evaluar si el cambio es bueno, si es malo..y cuanto lo deseas.

Es desde aquí, desde donde nace la motivación y la responsabilidad para contigo mismo, de trabajar con esa mente mas reacia como todo buen líder haría en la vida real con cualquiera de sus trabajadores.

No se trata de machacarla, ni de imponerse porque sí, ni tampoco de ser del todo permisivo y condescendiente con ella. Se trata de conseguir que piense como tú y persiga lo mismo que tú. 

¿Cómo? Dándole los incentivos necesarios desde su punto de vista para que acabe considerando el proceso como algo positivo. Pero no de golpe..sino poco a poco..peldaño a peldaño...paso a paso...que cada pequeño objetivo alentador que acepte y emprenda por propia voluntad sea un escalón que le lleva al siguiente..no tiene por que ver la escalera entera ni el destino final, o tal vez sí, eso depende de ambas partes, lo único que importa es que en un momento dado levante la vista y se percate de que ha subido sola, contenta, conforme..y de que además, lo ha conseguido: ha llegado...


MoniK

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