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jueves, 23 de junio de 2016

El cambio también llama al timbre








El abismo me esperaba impaciente, con el ceño fruncido y tocando repetidamente su reloj, y tuve que irme. Cuando te llama no existe otra opción, tienes que dejarlo todo y saltar.



MoniK

jueves, 16 de junio de 2016

Rota











Estas rota, sí, pero, ¿sabes cuál es la imagen más bella?

Verte concienzuda en tu proceso de reconstrucción, como el que hace un puzle o pega las piezas de un jarrón destrozado… con tal suavidad y delicadeza que sólo desbordas amor. Amor por ti.



Llena de grietas y de alguna forma más entera, sabedora de que en cada hueco reside tu fuerza.


MoniK

jueves, 2 de junio de 2016

Tu guerra en tu casa









-        - “Que no me alejo de estas murallas, que la ciudadela está fortificada, está preparada”.

-       -  Tranquila, tus muros son suficientes para alejar al príncipe y al dragón… en el desierto o en una dulce playa… antes de tu llegada la ciudadela era un parque y ahora mírala, está enjaulada. ¿No lo ves? Transformas la libertad en jaulas… los cuentos de hadas en las más sangrientas batallas.

      Es tu guerra, no la del mundo, el mundo está en paz. Haznos un favor a todos y enciérrate en tu casa, devuelve tus espadas al interior de tu alma, al menos que si las sacas sean para dejarlas no para expandir tu rabia, y si es así, lídiala en casa.


MoniK

domingo, 29 de mayo de 2016

Amén










Te llama, te sigue y te persigue,
la oscuridad se te abalanza reclamándote sin disimulos ni recatos
que ya no son necesarios para ti.

La has mirado a los ojos desde dentro,
conoces mejor a tus mayores miedos que a ti.
Contigo no eres capaz de soportar tu imagen ni el espejo.

Te enfrentas pero no lo ahogas,
eres ese héroe que no tiene agallas de eliminar al asesino,
que en el último momento le presta la mano para salvarlo del abismo,
y aquí lo tienes, siempre vuelve.
Vuelve y se ríe de ti.

Y tú antes huías pero ya ni corres,
no por falta de miedo sino por resignación.
Que sea lo que tenga que ser:
Amén.

Al menos tu corazón ahora palpita,
¿es eso estar viva?
Ni lo recuerdas ni lo quieres recordar.

Tu luz se apagó mucho antes de dejarte envolver por ese manto de oscuridad.
De hecho fuiste tú, tú tejiste tu propio manto
y con él tu propia tumba,
elegiste su color y su tonalidad
y después te tumbaste a esperar que la chispa se apagara,
que el “pum” de tu corazón se ralentizara hasta parar.

Amén.

No me ilumines, las pilas se acaban ya.


MoniK